Gracias por pasarte de nuevo por aquí! Hoy te traemos una nueva infografía que deseamos que te sirva a la hora de tomar una muestra de una herida infectada.
La infección de una herida es la invasión por microbios que proliferan a un nivel en el que provocan una respuesta local o sistémica al huésped, cosa que interfiere en la curación de la misma.
Habitualmente se requiere una intervención externa para ayudar a las defensas del huésped a destruir los microorganismos invasores.
Es necesaria una visión integral de la persona que tiene la lesión y tener en cuenta los antecedentes patológicos que quizás nos obliguen a obtener antes la muestra (p.ej. en inmunodeprimidos, diabéticos, etc.)
Por último, vamos a recordar, cuáles son los signos de infección i diseminación de la misma:
SIGNOS SUTILES:
- Hipergranulación
- Tejido de granulación friable
- Tunelizaciones y cavitaciones
- Dehiscencia
- Aumento del tamaño de la herida
- Retraso en el tiempo de la cicatrización
SIGNOS CLÁSICOS:
- Eritema
- Calor local
- Edema
- Secreción purulenta
- Retraso en el tiempo de la cicatrización
- Nuevo o aumento del dolor
- Aumento del mal olor
DISEMINACIÓN DE LA INFECCIÓN:
- Extensión de la induración y eritema
- Linfangitis
- Crepitación de la herida
- Dehiscencia con o sin lesiones satélite
- Malestar, letargo o deterioro general inespecífico
- Pérdida del apetito
- Inflamación de ganglios linfáticos
La toma de muestras sólo es recomendable en casos de evolución tórpida, deterioro, aumento de tamaño, o cuando exista diseminación de la infección y haya fallado el tratamiento antimicrobiano empírico.

Esperamos que te sea de ayuda en tu día a día para mejorar el cuidado de tus pacientes.
