Creemos importante dedicarle este post al calzado y diabetes por un motivo muy simple. Hemos visto verdaderos desastres que han acabado con consecuencias muy graves. Por eso creemos necesario aclarar como debe ser el calzado adecuado para el paciente con diabetes, sobre todo cuando la neuropatía y la isquemia ya han hecho mella.
RECOMENDACIONES GENERALES
Algunos autores refieren que el 80% de las complicaciones que afectan al pie del paciente diabético se relacionan al uso inadecuado del calzado. Siendo también una importante causa de recidiva.
Materiales como el cuero suave o otros téxtiles pueden ser adecuados.
Actualmente hay fabricantes especializados que ofrecen modelos más modernos orientado a los distintos riesgos y estilos de vida.
La pala de licra o plastazote puede facilitar acomodar deformidades durante la marcha pero debemos recordar al paciente que estos se tienen que cambiar periódicamente e inspeccionar la zona donde los llevan habitualmente para evitar la micosis y la humedad.
A continuación, te dejamos esta imagen en la que puedes apreciar cuales son los consejos que deberíamos dar al paciente con diabetes sobre el calzado más adecuado.

Se debe tener en cuenta que la longitud interna del calzado tiene que ser de 1 a 2 cm más largo que el propio pie. Y en cuanto al ancho interno del zapato, tiene que ser igual ancho del propio pie a la altura de las articulaciones metatarsofalángicas, y la altura debe ser la suficiente para albergar todos los dedos.
Debemos aconsejar al paciente que tiene que evaluar el ajuste del calzado siempre cuando se encuentre en bipedestación y, preferiblemente en las horas finales del día (momento en el que el paciente puede tener el pie hinchado).
Además cuando estrene zapato nuevo tiene que usarlo de forma gradual los primeros días e ir incrementando el número de horas en qué lo lleva, siempre revisando posteriormente las posibles lesiones en los pies.
CALZADO Y RIESGO ¿PAN PARA TODOS?
En una persona con diabetes y sin pie de riesgo, la persona puede utilizar el tipo de calzado que prefiera.
Cuando existan deformidades y/o neuropatía, buscaremos un calzado que se adapte a las deformidades. Con ajuste de cordones o velcro y suela semi-rígida con balancín.
Con deformidad/neuropatía/isquemia o antecedentes de úlcera buscaremos suela rígida, balancín de despegue, ajuste acordonado o velcro y acolchado en interior.
En caso de Charcot valoraremos posibilidad de calzado a medida con modificaciones externas (tacón, alzas, descargas…).
En caso de amputación buscaremos un calzado de longitud adecuada, con balancín, ortesis y prótesis compensadoras.
BIBLIOGRAFÍA
1.Viadé J, Royo J. Pie Diabético. Guía para la práctica clínica. 2nda ed. Panamericana. 2021.
2. Rubio JA. ¿Por qué es tan importante el cuidado de los pies? Revista Diabetes. 2021
3. Proyecto Camina. ¿Qué calzado es el más adecuado para pacientes con pie diabético? http://www.redgdps.org/gestor/upload/2018/Camina%20Madrid/Triptico%20Calzado%20adecuado%20Impresio%CC%81n.pdf
